TERAPIA NO FARMACOLOGICA PARA EL SFC
1- Actividad física: en general, los médicos aconsejan a los pacientes
con SFC que mesuren su ritmo de vida y los invitan a evitar el estrés
físico y emocional. Una rutina regular y razonable ayuda a evitar el
sobreesfuerzo durante períodos de más salud y así evitar las recaídas
por un exceso de actividad. La actividad física más recomendada es la
de caminar de forma regular, sobre terreno plano, un ratito sin
cansarse.
2- La intolerancia química que muchas veces acompaña a los enfermos de
SFC aconseja probar la eficacia de medicamentos, hierbas o terapias
naturales antes que las químicas. Aún así, cabe recordar que algunas
hierbas también pueden tener efectos no deseados. Prudencia.
En
relación a terapias como la acupuntura, la quiropráctica, los masajes,
los estiramientos, el tai-chi, el yoga, o cualquier otra, será el
propio paciente que, en cada caso, evaluará si le beneficia o
perjudica. No hay pautas concretas que funcionen para todos.
3-
Psicoterapia y asistencia de soporte: las terapias de grupo entre
enfermos ha demostrado ser, hasta ahora, la mejor terapia para
facilitar al paciente las estrategias para afrontar la enfermedad y
rebajar parte de la pena y dolor que se asocia al SFC. Aprender a
aceptar y adaptarse a la enfermedad, a vivir con ella, a dosificar la
energía y el hecho de compartir soluciones entre los afectados, hace
que el enfermo aprenda a cuidarse y desarrolle recursos para no recaer
con tanta asiduidad.
TERAPIA FARMACOLÓGICA EN EL SFC
La
terapia farmacológica va dirigida a rebajar los síntomas específicos
experimentados por el paciente. Como ya hemos dicho, los pacientes con
SFC son particularmente sensibles a los medicamentos, sobre todo a
aquellos que actúan sobre el sistema nervioso. Por esto, la estrategia
más usual de tratamiento es empezar con dosis pequeñas e irlas
aumentando gradualmente.
GRUPOS DE SOPORTE PARA AFECTADOS DE SFC
Para
los enfermos de SFC, puede resultar terapéutico encontrase con otras
personas que padecen esta enfermedad, cosa que pueden hacer asistiendo
a un grupo local de soporte a afectados de SFC. No obstante, dichos
grupos de soporte no son indicados para todo el mundo y algunos
enfermos de SFC pueden tener la sensación que el grupo les aporta
todavía más estrés, en vez de aliviarlos. La mayoría de los grupos de
soporte son gratuitos y sólo recaptan donaciones voluntarias, o bien,
imponen una carga modesta a los miembros con tal de cubrir los gastos
básicos o para responsabilizar los participantes.
Un grupo de soporte útil debería incluir:
1- Personas recién llegadas junto con personas que han padecido SFC
durante un período de tiempo, con tal de proporcionar al grupo, un
equilibrio de perspectivas.
2- Persones con quien los afectados de SFC se sientan a gusto.
3- Guías que conecten con el grupo, que hagan hablar a los más tímidos,
que eviten que haya miembros que dominen sobre los otros y que sepan
convertir la discusión en información útil.
4- Una historia que indique que el grupo es estable y que atiende las necesidades de sus miembros.
SE PUEDE CURAR EL SFC?
Hoy
en día no tiene cura, pero sí que se puede llegar a aprender a convivir
con la enfermedad en vez de luchar contra ella, consiguiendo una mejor
calidad de vida. Para algunos afectados, se pueden mejorar algún
síntoma si aprendemos a conocer lo que mejora y lo que empeora nuestro
estado general, evitando los factores perjudiciales. Aún así, para
algunas personas, es una enfermedad terriblemente invalidante y nada se
puede hacer para mejorar su estado. Esperemos que la ciencia de pronto con alguna medicación que ayude a dar un vuelco al SFC.